A la hora de querer darle un nuevo aire a nuestro piso, la reforma de un cuarto de baño puede ser fundamental para lograr darle un giro de 180 grados a la manera en cómo luce y cómo se percibe una estancia, aunque tiene algunos inconvenientes que iremos explicando a continuación.

Sin embargo, a la hora de pensar en los cambios de nuestro baño pasan muchas cosas por nuestra cabeza: bañero, ducha, lavabo, váter,… No obstante, la mayor preocupación que se puede presentar en quienes van a ejecutar los trabajos aparece desde el primer instante en el que se quiere establecer (al menos de manera aproximada) un presupuesto.

No obstante, gracias a la existencia de ofertas en Internet, pueden compararse precios sin siquiera tener que salir de casa, por lo que no es necesario visitar múltiples tiendas para poder tener diferentes propuestas económicas.

Eso sí: definir previamente qué piezas del baño desea cambiar le ayudará a ahorrar tiempo y dinero antes de comenzar a ejecutar las obras y adquirir los materiales.

Al alcance de todos

No hacen falta 2000 euros ni pedir un préstamo muy ostentoso para remodelar el baño. Al contrario: con 500 euros es posible.

Dependiendo de la marca (claro está) un lavabo puede adquirirse por entre 39 y 60 euros; las láminas de cerámica o azulejos, útiles tanto en pisos como paredes, oscilan los 10 y los 30 euros; y un inodoro, elemento indispensable, se puede comprar incluso por menos de 200 euros.

Si también se quiere cambiar la grifería de la ducha, existen modelos coquetos que, pese a su precio, no dejan de ser agradables a la vista, y que combinados con otros elementos, pueden realzar la belleza del WC por menos de 30 euros.

Otras alternativas

Cambiar cerámica, lavamanos e inodoro no es la única opción a tomar en cuenta para reformar un cuarto de baño. Otra alternativa consiste en ejecutar cambios que no requieran comprar nuevos implementos.

Repintar las paredes, cambiar cortinas y comprar adornos para recubrir el inodoro o decorar la manilla del papel sanitario también dará un aire nuevo al lugar, desde luego, de forma todavía más económica.